LA MADRE DE DIOS PAHAGHIA EN TRONO

Autor: Apuntes del curso de iconografía organizado por la Asociación de Iconografía cristiana “San Giuseppe” di Busto Arsizio. 21-29 de setiembre 2012 – Maestros: Christina Prokhorova y Alexandr Stalnov (appunti non rivisti dai maestri, a cura del gestore del sito www.iconecristiane.it)

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LECTURA SIMBÓLICA Y LITÚRGICA DEL ICONO

b06d05ddd839d2afe401a5b845495844ORACIÓN DEL ICONÓGRAFO

 

“Oh divino Maestro,

Férvido artífice de todo lo creado,

Ilumina la mirada de tu siervo,

Custodia su corazón,

Rige y gobierna su mano

A fin de qué, dignamente y con perfección

Pueda representar Tu imagen.

Para la gloria, la alegría y la belleza

De Tu Santa Iglesia”

 

 

 

 

Introducción al sujeto

La Madre de Dios es presentada en el Evangelio en algunos pasajes, casi todos de Lucas[1]:

  • “¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que Tú mamaste!” Y Él contestó: “¡Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la conservan!” (Lc 11,27b-28)
  • “Su madre conservaba todas estas palabras (repasándolas) en su corazón”. (Lc 2,51b)
  • “Le anunciaron: “Tu madre y tus hermanos están de pie afuera y desean verte”. Respondióles y dijo: “Mi madre y mis hermanos son éstos: los que oyen la palabra de Dios y la practican” (Lc 8,20-21).

Además en Lucas, la Madre de Dios es descrita en el Protoevangelio de Santiago[2].

La Tradición de la Iglesia asocia después[3] a la Madre de Dios otros pasajes del Evangelio en los cuales María figura como la que ha oído y conservado dentro de sí a Cristo y luego, simbólicamente, representa a la Iglesia[4]:

  • Y la semilla caída en la buena tierra, son aquellos que oyen con el corazón recto y bien dispuesto y guardan consigo la palabra y dan fruto en la perseverancia».” (Lc 8,15).
  • “Porque a quien tiene, se le dará y tendrá abundancia; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado” (Mt 13,12).

En estos pasajes la Tradición indica a la Madre de Dios como la que ha oído y conservado dentro de sí la palabra. Por eso la Madre de Dios, simbólicamente, representa a la Iglesia, porque, como la Iglesia tenía dentro de sí a Cristo y porque ha oído y conservado dentro de si todas estas cosas.

En el icono el trono representa simbólicamente una tradición hebrea del Antiguo Testamento.

El respaldo es llamado también “Arpa de David” y recuerda que María ha nacido de la raíz de David. La Tradición dice que la Madre de Dios es el fruto maduro del pueblo de Dios del antiguo testamento y es el vínculo entre el viejo y el nuevo testamento porque con ella nace la Iglesia.

En la santidad[5] hay una progresión: la santidad de Noé no es la santidad de Abraham, y la santidad de Abraham no es la santidad de Moisés. Juan Bautista es el más grande entre los nacidos de mujer porque ha representado la máxima santidad de lo que el pueblo hebreo podía expresar. Pero no podía representar la máxima santidad en la Iglesia, que ha nacido con la venida del Espíritu Santo.

María continúa el camino de santidad del pueblo hebreo. María vincula entre ellos el antiguo testamente (es el fruto más maduro de pueblo hebreo) y el nuevo testamento (el Espíritu ha descendido sobre María).

Glorificar a la Madre de Dios significa por lo tanto glorificar a la Iglesia y, al mismo tiempo, glorificar el rol personal obtenido por María en la historia de la salvación.

La primera profecía de Dios (Génesis 3,15) se refiere a Cristo y a la Madre: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: éste te aplastará la cabeza, y tú le aplastarás el calcañar.” La estirpe que aplastará la cabeza de la serpiente es Cristo. Y Cristo está dispuesto a dar el talón a la serpiente de la profecía del Génesis: por esto en los iconos el Emanuel presenta el pie torcido.

La diferencia entre Oriente y Occidente es la añadidura de la Inmaculada Concepción de parte de la Iglesia Occidental. Para los orientales María es el fruto del camino del pueblo de Dios. Decir que es inmaculada, [para ellos] significa sacarla de este camino y entonces su naturaleza sería diferente de la naturaleza humana que con Eva está marcada por el pecado original. Para los orientales, por lo tanto, con el dogma de la Inmaculada disminuye la humanidad de María.

 

El modelo

Este icono está inspirado en diversos modelos. Respecto al debate sobre la copia o innovación de los modelos iconográficos, hoy existen tres escuelas de pensamiento, dos que privilegian la fidelidad a los prototipos de los iconos consolidados en el tiempo al servicio de la liturgia y la tercera, en ca,bio, que privilegia la creatividad del Iconógrafo:

  1. copia[6] en el modo más fiel de la posible al modelo-prototipo de la tradición.
  2. Copia libre[7] de un modelo-prototipo de la tradición.
  3. Modernismo, para el cual el icono puede ser desligado del modelo-prototipo de la tradición para responder mejor a la inspiración del Iconógrafo.

Para mejor comprender la diferencia entre estas tres escuelas de pensamiento, se puede hacer un paralelo con la composición literaria:

  1. La copia fiel es análoga a un dictado que conserva un testo palabra por palabra.
  2. La copia libre es análoga a un resumen, en el cual el contenido del texto originario es respetado, pero quien lo redacta lo repite con palabras diversas.
  3. El modernismo se asemeja al tema, donde es indicado un título, mas las ideas y las palabras usadas en el desarrollo son fruto del pensamiento del alumno.

 

Lectura simbólica

En los elementos del icono encontramos los siguientes significados simbólicos:

  • La tarima del trono subraya la importancia de la persona.
  • Las 7 piedras recuerdan los siete días de la creación originaria, que María continua preservando y a hacer progresar en la Historia[8].
  • El número 8 es el símbolo de Cristo que es el futuro[9].
  • El color rojo del cojín recuerda el juicio final (rojo= fuego purificador, sangre). Eva tiene el color rojo porque ha dado la vida a la humanidad. Los Serafines (serafin = rojo) son rojos por el fuego divino purificador.
  • El color verde es signo de Juicio. El Espíritu Santo tiene un color verde y recuerda la misericordia y la justicia. Dios se ha hecho hombre para dar al hombre la posibilidad de divinizarse. No porque puede cambiar su naturaleza, que permanece humana, más, a través del Espíritu Santo, a través de la beatitud de esta mujer. Serafím di Sarav decía: “Cada uno de adquirir los dones del Espíritu Santo a través del propio y personal carisma (que puede ser la oración, el sacrificio, la caridad, etc.). Solo a través del Espíritu Santo uno puede ser salvado y glorificado, mas adquiriéndolo a través del deseo (en cambio los protestantes afirman que para adquirir la salvación basta el bautismo). El verde luego es signo del juicio: si a través del Espíritu Santo Cristo deja la huella, uno puede salvarse. Si se crea la imagen de Cristo dentro de sí, se es salvo.
  • El respaldo tiene la forma del arpa de David y recuerda los Salmos (la oración).
  • El blanco: significa siempre la pureza. En el caso de la Madre de Dios significa pureza, santidad: ella era el fruto de la santidad del Antiguo Testamento. La santidad es atribuida incluso a la Iglesia en cuanto Cuerpo de Cristo (no en cuanto cada uno de los cristianos, que son pecadores); María le ha dado el cuerpo a Cristo así como la Iglesia es el Cuerpo de Cristo.
  • La capa (maphorion) es este icono tiende hacia el rojo, símbolo de la realeza adquirida por la naturaleza humana a través de la maternidad de María. Con la veladuras el maphorion asumirá una tonalidad azul para subrayar la permanencia de María en el cielo donde ya está asunta, glorificada, “Panaghia” (Toda Santa).
  • La túnica tiende hacia el color azul/verde, símbolo de pureza/eterna juventud.
  • Los cabellos están cubiertos de una cofia (mitella) que en el Antiguo Testamento indica la mujer desposada.
  • La cabeza cubierta significa: humilde y obediente a la tradición. Sierva de Dios (“hágase en mi según tu palabra”). El Señor vence siempre con esta obediencia: Cristo vence con la obediencia al Padre. E incluso la Madre de Dios había obedecido.
  • La banda de color naranja sobre el Maphorion indica que ella ha sido escogida por Dios ya antes de su nacimiento, era conocida del Señor antes que naciese e indica la santidad personal de la Madre de Dios.
  • El Emmanuel tiene la vestimenta típica: de la tradición de los Padres de la Iglesia (Ireneo de Lión, Justino) hacían frecuentemente la comparación entre el primer Adán y Cristo “nuevo Adán”: con el primer Adán ha entrado el pecado; con el nuevo Adán el pecado ha sido redimido. El revestimiento de Cristo es ocre, una tierra, una arcilla (la misma arcilla con la cual ha sido creado el hombre). La luz del oro sobre la vestimenta indica que el pecado ha sido remediado con Cristo, Cristo nuevo Adán ha venido para remediar el pecado introducido por Adán. En la vestimenta hay dos ocres (uno oscuro y el otro claro) para subrayar las dos naturalezas de Cristo, humana y divina.
  • El pergamino indica la Palabra. Él es la Palabra, el Verbo encarnado. Y la Madre de Dios ha dado el cuerpo al Verbo.
  • El pañuelo se remonta a una antigua tradición. Subraya el significado litúrgico. Con el pañuelo iban a la casa de los enfermos para darle curación a los enfermos. Como en el icono de San Pantaleón, médico, que en la cajita llevaba no los instrumentos quirúrgicos, sino la Eucaristía.

Lectura litúrgica

  • La Madre de Dios indica con una mano a Cristo, el Verbo Encarnado. Con la otra tiene el pañuelo.
  • Todo icono de la Madre de Dios indica la encarnación acaecida “En la plenitud de los tiempos”.
  • Los gestos de bendición han sido tomados de los gestos de los oratorios del areópago (donde se proclamaba la palabra). El gesto de la mano alzada es típico de quien quiere tomar la palabra. Por lo tanto es un gesto de bendición, más también indica al verbo encarnado que habla. La palabra es por lo tanto pronunciada y demanda ser escuchada (en la estatuaria romana los oradores son representados con la mano alzada al indicar la palabra).
  • El sillón recuerda el nuevo testamente y el juicio. El respaldo indica el velo del templo.
  • La Madre de Dios simboliza la Iglesia.
  • El trono simboliza el altar. La palabra rusa que se usa para indicar “altar” es la misma de “trono”[10].
  • La Madre de Dios simboliza también el cáliz eucarístico. El desarrollo de la lectura simbólica del cáliz (nacido con la Madre de Dios de signo) es tardío.
  • Todo está adornado por el oro porque “Donde está nuestro tesoro allí está nuestro corazón”, lo más precioso es lo más importante[11].
  • IC XC es el nombre de Jesús del Nuevo Testamento, el nombre de Cristo, que es el Mesías: los que proclaman que Cristo es el Mesías son justos. OWN es el nombre de Dios en el Antiguo Testamento (“Yo soy el que Soy”). Es siempre el mismo Dios (Aquel que es siempre) que se ha encarnado[12].

 

 

 

 

 

 

[1] El evangelista Lucas es considerado por la tradición el pintor de la Madre de Dios, pero no en el sentido nuestro de “pintor con el pincel”, sino más bien porque la ha pintado con las palabras, le ha hecho el primer icono con las palabras.

[2] Para la tradición ortodoxa era hijo del viudo José y por lo tanto hermano de Jesús. (Sin embargo José Miguel García, en “La vida de Jesús en el texto aramaico de los Evangelios” ed. BUR, al término del cap. VI, sobre la base de las traducciones no del griego sino del arameo, afierma expresamente que el termino “hermanos” no designa ni los hijos de María ni mucho menos los hijos que José tuvo de un hipotético matrimonio precedente. [Nota de María Teresa B.]

[3] Los ortodoxos y los católicos (contrario a los protestantes que se limitan a leer los textos literalmente) fundamos la veneración de la Madre de Dios no solamente sobre el Evangelio, sino incluso sobre la Tradición de la Iglesia.

[4] Así como María, también la Iglesia tiene dentro de sí a Cristo y retiene y transmite lo que ha oído a través de la Tradición.

[5] La santidad tiene diversos grados. La santidad del nuevo testamento es mucho mayor que la del antiguo testamento. San Pablo indica diversos grados de santidad.

[6] En lengua rusa: spisat= copiar escribiendo.

[7] En lengua rusa: pisat de spisat= escribir tipo manuscrito.

[8] La creación no está construida una sola vez, sino que continuamente crece gracias al Espíritu Santo. Jesús dice que “los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad”. La verdad es Cristo. El espíritu es el Espíritu Santo. La Iglesia continúa en la historia “en espíritu y en verdad”.

[9] El significado de los números en la Biblia es complejo y no puede ser reducido a la numerología. Para una explicación más completa ver el Catecismo de la Iglesia Católica n. 2174.

[10] El icono de la Etimasia con frecuencia presenta un trono, que parece incluso un altar.

[11] San Basilio el grande decía: “no tengo tan bellas vestimentas más para la liturgia quiero las mejores”.

[12] Se dice “Dios ha nacido de María”, y no “de María ha nacido Dios”: el sujeto primario es siempre Dios.

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3 comentarios

  1. Hola al WebMaster:
    ¿Puede ser que no funcione el audio?

  2. Felipe Ruiz Ibáñez

    Me gustó muchísimo, repasaré la simbología esperando memorizarla mas adelante :).

    ¿Aplica esa simbología para entender cualquier icono de tradición ortodoxa?

    Muchísimas gracias.

    Saludos desde Chile.

    PS: A mi el audio me funciona perfectamente, quizás depende del navegador que se está usando.

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