FELIZ NAVIDAD PARA TODOS…!!!

“Hoy vais a saber que el Señor vendrá y nos salvará” (antífona de entrada, cf. Ex 16, 6- 7).

 

Nacimiento de Jesús. Andrei Ruvlev.

Nacimiento de Jesús. Andrei Ruvlev.

Nos alegramos en la esperanza que hemos fomentado en todo este Adviento, para entrar en la fiesta que hoy comenzamos, del misterio de Navidad. Damos gracias a Dios Padre, ya que “por el misterio de la Encarnación del Verbo, en los ojos de nuestra alma, ha brillado la luz nueva de tu resplandor, para que contemplando a Dios visiblemente, seamos por El arrebatados al amor de las cosas invisibles” (Prefacio de Navidad).

La gran luz ha resplandecido sobre nosotros, porque se nos ha dado al Salvador (“Lux fulgebit super nos, quia natus est nobis Dominus”). Es la gran fiesta, celebramos que Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios, y eso nos alegra; pero para ello hemos de disponer nuestro corazón, abrir los ojos a la maravilla (“Expergisce homo, pro te Deus factus est homo”): “Puer natus est nobis, Filius datus est nobis”. Ha nacido para mí, se nos ha sido dado Jesús para salvarnos. “Cuando un sosegado silencio todo lo envolvía y la
noche se encontraba en la mitad de su carrera, tu Palabra omnipotente, cual implacable guerrero saltó del cielo, desde el trono real, en medio de una tierra condenada al exterminio…” (Sab 18, 14-15).


Se ha abierto la divinidad a la humanidad, el cielo se abre otra vez a la tierra, se reconcilia uno y otro por el que es Dios y Hombre al mismo tiempo. Con la Luz se da muerte a las tinieblas; y se ha abierto otra vez la visión del cielo. Como dice Macarii, es un camino para los hombres hacia Dios y un camino de Dios hacia el alma… Efectivamente toda la creación lanzó un grito, arrastrada hacia la corrupción por la caída de Adán, que era rey de esas realidades. Pero el Señor ha venido a renovar en él, como conviene, la verdadera imagen de Dios y a recrearla… Hoy se realiza la unión, la comunión y la reconciliación entre las realidades celestes y las terrenas: Dios y el hombre.

Es importante abrir las puertas del corazón a esta Visita que Jesús quiere hacernos, pues donde quiere él nacer es en nuestro corazón. Para esto, nos decía Juan Pablo II: “Mantened vivo el sentido verdadero de la Navidad; sed siempre conscientes de su significado auténtico: Jesús ha nacido para cada uno de nosotros, para cada hombre, para cada muchacho y muchacha, incluso aunque no lo sepan ni estén enterados; ha nacido para amarnos, para salvarnos, para enseñarnos el sentido verdadero de la vida. Por ello mantened siempre viva la alegría de la Navidad que es una alegría inmensa, interior, sobrenatural” (Homilía, 22.XII.79).
En este año de la Misericordia, debemos considerar, y especialmente en esta Noche recordar que Dios, el Verbo, ha nacido como hombre, para que el hombre nazca a lo divino, nazca a la Vida con mayúsculas que nos trajo la Nueva Eva, María. Es un dulce intercambio que nos conviene. En esta noche, el Verbo de Dios nos muestra especialmente su Amor. Su Amor se hace luminosamente visible y palpable en la carne. En la carne y en cada uno de los detalles y actitudes interiores de los personajes del Pesebre.
En el hueco del Pesebre, oscuro y triste, como simbólicamente aparece en el Icono del Nacimiento, la Luz vino a las tinieblas, como nos dice el Evangelio de San Juan. Viene la Luz divina del Niño a renovar todas las cosas desde adentro, para transfigurarnos a nosotros particularmente. Y si toda la naturaleza, todas las cosas, -como nos muestra el icono- se regocijan y saltan de alegría por esta nueva creación, con mayor razón el hombre le tiene que hacer un hueco en su interior, para que quepa Dios y lo llene de su alegría…
El Señor se ha despojado de Todo,… de su rango divino, -que aunque sin dejar de ser Dios-, se nos muestra humilde y resplandeciente en la figura del Niño de Belén.
Él se ha despojado para mostrarnos su amor, pero también para invitarnos dulcemente a despojarnos de todo, para que encuentre un lugar, para que Él pueda entrar en el hueco, en la caverna de nuestro interior y la transforme en luz. Si el Niño Dios encuentra vacío y limpio nuestro interior, limpio de los apegos y preocupaciones, El entrará y morará con nosotros. El Dios que ha nacido quiere encontrar vacío nuestro interior para que el TODO pueda nacer, vivir y encarnarse, ya que somos una continuación de su misericordiosa Enacarnación.

Es por nosotros que “Cristo se ha hecho pobre en la noche de Belén, pobre en la casa de Nazaret, despojado de todo en la hora de la muerte en la cruz.

LA VIRGEN DEL SIGNOEn la noche de Belén, contemplamos con grandísimo estupor el misterio de su nacimiento; ¡oh cuán pobre se ha hecho Dios! ¡oh cuán rico se ha hecho el hombre! Bendita pobreza de Dios, que ha sido fuente de tal enriquecimiento para el hombre” (Juan Pablo II, Hom. 5.XII.84).

Agradescamos a María, que como simplemente dice un autor antiguo “fue Ella quien lo engendró y lo generó al mundo”.

¡FELIZ NAVIDAD…!!!

P. Agustín

 

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9 comentarios

  1. Feliz Navidad..

  2. Venga el Divino Niño Jesús a morar en todos nuestros corazones!!
    Feliz Navidad!!

  3. GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS A NUESTRO SEÑOR POR ESTA NAVIDAD, Y TAMBIEN GRACIAS PADRE AGUSTÍN POR ESTAS NOVEDADES Y REFLEXIONES QUE NOS ACERCA SOBRE LOS ÍCONOS, BELLEZA VISIBLE DE LO QUE NO IMAGINAMOS INVISIBLE, Y QUE HUMILDEMENTE TRATAMOS DE ESCRIBIR…
    DIOS LE BENDIGA, Y A TODO EL IVE…

    • Muchas gracias Margarita, FELIZ NAVIDAD, QUE EL SEÑOR LA TRANSFIGURE CADA DÍA MÁS DE LA LUZ DE BELÉN. Hermosa tarea la de escribir iconos, es la hermosa y privilegiada tarea de expandir el Evangelio a travez de la Belleza propia de Dios en este mundo.
      Muchas gracias por sus augurios.
      P. Agustín

  4. María Luján Ramos, iconógrafa

    Gracias, Padre, por tan profunda reflexión. El icono de Andrei Rublev expresa en imagen lo que Ud. con las palabras. Tenga Ud. una Feliz y Santa Navidad!

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